la musica es el arte que más se identifica con DIOS.

BLOG de Juan Yáñez dedicado a la música. Para entendernos mejor, hablemos musicalmente...

sábado, 2 de febrero de 2013

La excelencia musical en San Juan de los Morros


El maestro Clamor posando junto a  un joven músico guariqueño
Juan Yáñez 
Publicado en EL REPORTERO de San Juan de los Morros, edición Febrero 2013

               El pasado domingo 13 de enero, San Juan de los Morros se vistió de gala, una vez más musicalmente hablando, con un concierto de especial ejecución que deleitó no solo a los consecuentes y fieles seguidores de nuestra  orquesta sinfónica, sino que  el encanto alcanzara a   muchos sanjuaneros que se animaron a asistir y por los calurosos  aplausos expresados, dieron notoria señal de que nadie salió defraudado.  La sala en la cual se presentó el recital, con un aforo de 600 localidades,  excelente fórum que fuera recientemente inaugurado, luego de adquirido, renovado, condicionado y perfectamente adecuado para actividades culturales,  por la Gobernación del Estado. Ese conocido espacio del que hacemos referencia, está situado en plena avenida Bolívar, donde funcionara durante muchos años el recordado cine Olímpico, hoy forma parte de lo que se dio en llamar “Complejo Cultural Simón Bolívar”, una loable y necesaria institución estadal que corresponderá brindarse al quehacer cultural de todos los guariqueños,  sin mediar ideologías, porque la cultura se desvirtúa y pierde sus cualidades cuando se la contamina con actividades ajenas a ella.  Fue entonces, amables lectores,  que aquella despreocupada y apacible tarde de domingo,  que en el transcurrir de minutos se fuera convirtiendo en noche, donde se hiciera presente la música y con ella brillara el Guárico por entero, gracias al esfuerzo, dedicación y maestría de sus jóvenes músicos. Se aunaron en esta oportunidad, como en otras ocasiones, la “Orquesta Sinfónica del Estado Guárico”, a la par con la “Orquesta Sinfónica de la Juventud Guariqueña Antonio Estévez”. Ambas agrupaciones en un solo ensamble que sumarían más de cien músicos en escena y con un director invitado sumamente calificado, el maestro de origen alemán Thomas Clamor, que perteneciera a la prestigiosa ”Orquesta Filarmónica de Berlín”, entre otras destacadas instituciones musicales.  Desde el año 2002, el maestro Clamor está integrado al “Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela”. Fue el iniciador de la “Academia de Metales Latinoamericana”,  fundador y director del “Ensamble de Metales de Venezuela”



El programa  escogido contó con piezas de heterogéneo repertorio, en que se destacaron entre otras, obras  del compositor francés, George Bizet. Se ejecutó L´Arlesianne en primer término y luego las “Suites nº 1 y 2, de Carmen”,  siendo esta última magníficamente lograda y  la más acogida por el público. Se incluyó música de cámara, en la que se lucieron como violines solistas, dos adolescentes de la “Antonio Estevez”. La pieza elegida fue  el “1er. movimiento del Doble Concierto de Juan S. Bach”.  Previamente al intermedio se ejecutó el “4to. Movimiento de la Sinfonía Fantastica” de Hector Berlioz, con una excelente interpretación, merecidamente aplaudida. En la segunda parte se interpretó música del compositor norteamericano Leonard Bernstein, que incluyó la “Obertura Cándida” y las “Danzas Sinfónicas” de su clásico “ West Side Story”. Concluyó el programa con una ejecución “de lujo” del famoso “Bolero de Ravel” que generara largos y entusiastas aplausos que dieron lugar al infaltable y gratificante bis que incluyó el “Malambo” de Alberto Ginastera y como broche de oro una excelente versión sinfónica del popular “Mambo Nº 8”, del genial músico cubano Dámaso Pérez Prado, que sonara profusamente en los 50” y que en esta oportunidad entusiasmara al público y músicos por igual. De esta manera queridos amigos ilustramos este recordado concierto  magistralmente interpretado, al que asistiera  numerosa audiencia y  que luciera en una adecuada sala. Evidentemente un merecido y necesario espacio para las presentaciones artísticas y culturales de todos los guariqueños. 



domingo, 27 de enero de 2013

Con el intenso recuerdo de Jaqueline du Pré


Domingo 27 de enero de 2013 | Publicado en edición impresa
Música clásica

La chelista Alisa Weilerstein grabó con Barenboim el Concierto Elgar, famoso por la versión de la esposa del director

Por Daniel Verdú  | El País

  La chelista y el director en plena ejecución de la obra. 

MADRID.- Es imposible escuchar el lamento desgarrador del Concierto Elgar en Mi Menor y no imaginar a una joven Jacqueline du Pré abordándolo. La pieza, compuesta al término de la Primera Guerra Mundial por sir Edward Elgar, alcanzó un renovado esplendor (quizá su máximo apogeo tras su desastroso estreno en 1919) con la soberbia grabación de la británica, 45 años después. Casada con Daniel Barenboim, la gran violonchelista sufrió una despiadada esclerosis múltiple que enterró su fulgurante carrera cuando solo tenía 28 años y su vida a los 47. Igual que el primer movimiento del Concierto Elgar, su figura evoca con el paso del tiempo el recuerdo de una cruel y dolorosa pérdida. Por motivos fáciles de intuir, Barenboim solo había vuelto a tocar esta obra una vez en 30 años: en 1997, con Yo-Yo Ma. Pero eso fue hasta que conoció a Alisa Weilerstein, una joven chelista norteamericana que entonces tenía 28 años, y que había crecido pegada al mismo instrumento y memorizando aquella histórica grabación. "La escuchaba dos veces por día desde que tenía 4 años hasta los 11. A esa edad decidí dejar de hacerlo porque me tenía demasiado obsesionada. Es mi chelista favorita y su grabación para mí es la Biblia. Sin embargo, llegué a un punto en que quería formar mi interpretación individual", explica en un español muy correcto que ha aprendido para poder comunicarse con la familia de su prometido venezolano.
Weilerstein ha grabado con Barenboim y la Staatskapelle de Berlín el Concierto Elgar y los conciertos para cello de Elliot Carter. Es la primera vez que Decca ficha a un intérprete de violonchelo en 30 años y, por supuesto, también que el director argentino-israelí vuelve sobre los pasos del concierto, que su primera esposa convirtió en leyenda, a través de una nueva grabación. "Nos conocimos por primera vez en 2008 y toqué el concierto de Dvorák para él, solo para aprender un poco más. La persona que me lo presentó (un director israelí) me dijo que debía mostrarle también el Concierto Elgar. Me negué. Cualquier otra obra sí, pero ¡nunca Elgar. Para mí Jacqueline du Pré es una diosa. Pero esta persona insistió. Me dijo que nadie conoce la pieza como Barenboim. Lo pensé mucho y acepté."
Tocaron la obra. El maestro al piano. Terminaron, hablaron y el director le pidió que volvieran a repetirlo. Esta vez, con la Filarmónica de Berlín en el Concierto Europa. "Me quedé completamente en shock." Un año más tarde, firmaron el acuerdo con Decca para la grabación. Una rúbrica profundamente simbólica también por ese carácter de aprobación del maestro a la heredera que incluía el momento.
Así, abordaron con más detenimiento una obra plagada de emociones biográficas muy delicadas. ¿Complicado? Y ahí Weilerstein se traba, suspira e intenta evitar el tema. "Es una, ... no, si... es difícil hablar de esto. Es algo muy intenso." La conversación en torno al Concierto Elgar se mantuvo siempre en el plano estrictamente musical. Barenboim, como ya había hecho en su grabación con Du Pré, encauzó la interpretación hacia un sonido más germánico que el de la histórica de John Barbirolli con su difunta esposa para EMI en 1965. "Barenboim es muy interesante y genial porque no pretende cambiar la naturaleza de un intérprete. Después de estas sesiones soy una mejor versión de mí misma, pero sigo siendo yo."
Pero Weilerstein no es solo eso. Ni tampoco lo sería únicamente porque lo dijese Barenboim. También se pronunció sobre su exuberancia musical el compositor Elliot Carter, fallecido a los 103 años hace algo más de dos meses y a quien visitó el pasado julio. Quería mostrarle su visión de sus conciertos para chelo (compuestos para Yo-Yo Ma hacía 10 años), también incluidos en la grabación y que funcionan como el lado sarcástico, incluso humorístico, de la trágica primera parte.
Quizá fue ésa la última entrevista que mantuvo Carter antes de morir, porque la hilarante escena quedó grabada y puede verse en la web de la artista. "Mi momento favorito del encuentro es cuando le dije que iba a tocar para él. Me contestó que encantado, pero que no iba a decirme nada porque no podía oír bien. Siete segundos más tarde ya me había hecho parar para corregirme", recuerda con una carcajada.
Pero la juventud, opina la chelista, no es un obstáculo para entender determinadas emociones que subyacen en algunas obras de madurez."La música está viva, no hay interpretaciones definitivas. No creo en eso para nada. Aunque espero seguir aprendiendo toda mi vida.".

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sábado, 10 de noviembre de 2012

Venezuela participa en Festival internacional del saxofón



 Globovisión  10 / 11 / 2012
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La agrupación musical de vientos perteneciente al sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela llevará, más allá de nuestras fronteras, las notas musicales cosechadas en el conservatorio de música Simón Bolívar.

Porto, Portugal, será la ciudad escenario, que desde el 11 hasta el 17 de Noviembre tendrá de visita a respetables artistas internacionales entre ellos Henk Van Twillert, Fernando Ramos y Gilberto Bernardes entre otros importantes músicos provenientes de Francia, Holanda y España. El tema del festival será Hindu Namaste – cuerpo, mente & interpretación (Hindu Namaste – Body Mind & Interpretation)  y Venezuela estará presente siendo el único ensamble de saxofonistas de Latinoamérica en participar, llevando la virtud de ser el pionero  en su región en poseer las 6 variaciones de saxofones: Sopranino, Soprano, Alto, Tenor, Barítono y Bajo vientos que sonaran  gracias a la responsabilidad y talento de 12 saxofonistas acompañados de 3 percusionistas y su director el Maestro Daniel Hurtado.

El repertorio del El Ensamble de Saxofones “Simón Bolívar” consta de música clásica, latinoamericana, venezolana y jazz.  Pero su versatilidad les permite interpretar cualquier género musical.  Son a su vez integrantes de la Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar, la Simón Bolívar Big Band Jazz, la Orquesta de Rock Sinfónico, la Orquesta Venezolana Simón Bolívar y la Orquesta Afro-caribeña Simón Bolívar.

Por este motivo las expectativas de dejar, una vez más, el nombre de nuestro país en alto se ponen de manifiesto, música de Venezuela para el mundo que sonará, en esta oportunidad,  con  la emoción de artistas jóvenes cuyos motores son las ganas y la entrega por la música.

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                              La labor que emprendiera el maestro Abreu sigue cosechando reconocimientos sin pausa por todo el mundo. Eso demuestra el valor de esta insigne personalidad que convirtió a Venezuela en una de las potencias musicales del orbe.

jueves, 20 de septiembre de 2012

La Sinfónica Juvenil de Caracas conquistó San Petesburgo


septiembre 19, 2012 6:58 amPublicado en: Cultura, La buena noticia La Patilla


Interpretaron obras de dos de los autores rusos más importantes: Tchaikovsky y Shostakovich en el mítico Teatro Mariinsky, recibiendo largas y calurosas ovaciones. Ahora la orquesta se enfoca en su próximo objetivo: el Festiva Dvorak que se celebra en Praga, República Checa

Prensa FundaMusical Bolívar
Tocar obras de compositores rusos como la Francesca de Rimini de Tchaikovsky, y la Obertura Festiva y la Sinfonía N° 10 de Shostakovich puede considerarse como un reto, pero interpretarlas en el propio territorio ruso y más aún en el legendario Teatro Mariinsky de San Petesburgo, representa toda una odisea que prueba la valía de cualquier orquesta, así como la sabiduría de su director. El martes 18 de septiembre, la Sinfónica Juvenil de Caracas guiada por Dietrich Paredes logró superar con éxito rotundo ese desafío, cautivando y emocionando al difícil público ruso.

El Teatro Mariinsky, cuya historia se remonta al año 1785, lleva ese nombre en honor a María Alexandrovna, esposa del zar Alejandro II de Rusia. La estructura actual comenzó a ser construida en 1835 y desde ese entonces, es un recinto sagrado para el universo de la música académica, la opera y el ballet. Tocar allí es el sueño de cualquier músico. El propio Shostakovich estrenó allí varias de sus obras. Fue cuna del ballet del legendario coreógrafo Marius Petipa y en su escenario han dejado su huella imborrable artistas de la talla de los bailarines Anna Pavlova, Natalia Dudinskaya y Mijail Baryshnikov.
Actualmente, el director artístico y además director de la orquesta del teatro es el gran maestro Valery Gergiev, quien en reiteradas oportunidades ha profesado su admiración por El Sistema venezolano. Este recinto es muy riguroso al planificar su temporada de espectáculos, solo recibe a las principales orquestas del mundo y a las más prestigiosas compañías de ópera y ballet.
El martes pasado, la marquesina del teatro mostraba tres grandes nombres que ofrecían sus espectáculos simultáneamente y en diferentes salas: la Opera Mariinsky presentaba el musical Khovanshchina y la Sinfónica Juvenil de Caracas ofrecía el concierto de inicio de temporada. Luego el ballet Mariinsky estrenaría Raymonda. Los transeúntes al pasar por la fachada se topaban por una gigante valla publicitaría que mostraba una colorida foto de la orquesta venezolana.

FOTO Nohely Oliveros / FUNDAMUSICAL BOLÍVAR
Muchas orquestas temen presentarse en el Mariinsky debido a la severidad de su público y a los implacables críticos musicales que asisten a sus conciertos. Los músicos venezolanos sabían a lo que se enfrentaban y asumieron el compromiso con gran profesionalismo, pese a que la mayoría de ellos no supera los 23 años de edad. Al empezar el concierto con la interpretación de la Francesca de Rimini, la audiencia entró en un estado de trance que terminó con la última nota. Dietrich Paredes no había bajado su batuta cuando varios espectadores se pararon para gritar ¡bravo! y acto seguido vendría una eufórica y explosiva ovación, atípica de la audiencia rusa.
“Estoy muy sorprendido por la pasión, la fuerza y el sentimiento de este orquesta, así deben sonar esas obras, la música de Tchaikovsky tiene que ser interpretada así y eso se ha perdido en el mundo, que bueno que jóvenes como ustedes estén rescatando esta tradición”, expresó el crítico musical Vladimir Dudin.
“Las orquestas rusas antes tocaban así, sonaban así, con esa pasión, pero eso se ha perdido en la juventud, creo que tenemos mucho que aprender de ustedes”, dijo un espectador de 85 años que asiste a las temporadas de conciertos del Mariinsky desde hace más de 50 años. Muchas personas viajaron desde regiones remotas como Siberia, para estar presentes en el concierto de la orquesta.
Los bises fueron recibidos con los brazos abiertos, comenzando con la Obertura Festiva de Shostakovich y la Danza Bacanal de Saint-Saens. La fiesta terminó de montarse con el repertorio latinoamericano que incluyó el Tico tico de Zequinha de Abreu, el Malambo de Ginastera y el Mambo de Bernstein. La gente quería más, no paraban de aplaudir y el personal del teatro tuvo que ayudar a
desalojar el recinto porque nadie quería irse.
FOTO Nohely Oliveros / FUNDAMUSICAL BOLÍVAR

EL BLOG OPINA: 
                                 Un logro más de los músicos venezolanos. Hoy sin duda están en la cumbre de la música clásica a nivel internacional. ¡Bravo muchachos!!!

sábado, 11 de agosto de 2012

CONCIERTO DE GALA


                
Juan Yáñez

Publicado en El Reportero de San Juan de los Morros, Venezuela, en la edición de agosto de 2012

                           El pasado miércoles 25 de julio, tuvimos oportunidad de deleitarnos con un concierto de una excelencia sorprendente, que fuera llevado a cabo en el Salón Panorama del Hotel & Spa Aguas Termales, de San Juan de los Morros, por la interpretación aunada de dos orquestas guariqueñas; ambas  reconocidas en Venezuela entera y también con suficientes reconocimientos y elogios del exterior.  Nos estamos refiriendo a las dos instituciones musicales que nos enorgullecen sobradamente a los guariqueños y al resto de los venezolanos.  En primer lugar la Orquesta Sinfónica del Estado Guárico, con toda la envergadura que les da la experiencia  y la adultez  de sus miembros e inmediatamente la Orquesta Sinfónica de la Juventud Guariqueña “Antonio Estevez”, con sus más jóvenes y hasta niños, integrados por una maravillosa conjunción de entusiasmo y de promisorio talento. Incontables músicos, dieron todo esa noche,  para mostrarnos lo que es posible en esta Venezuela heroica, que se destaca por una juventud musical talentosa por demás, claro ejemplo para el mundo, con reconocimientos de instituciones de primera línea a lo largo y ancho del planeta. Se interpretó en primer lugar una obra de difícil ejecución por la complejidad de su composición como es la Décima Sinfonía de Shostakovich. Sus cuatro movimientos fueron ejecutados con precisión, técnica, sentimiento y un delicado sonido que encantó a los que allí estábamos. Luego siguieron dos  admirables interpretaciones de autores latinoamericanos, para finalizar con una pieza de extracción netamente popular latinoamericana también, que nos hizo recordar los bailes de nuestra juventud en la década de los 50´ y más,  el inolvidable Mambo de Pérez Prado, que luciera emocionante con su inconfundible ritmo, ejecutado por dos orquestas sinfónicas de raíces y formación absolutamente académicas, pero con capacidad para lograr un sonido espontáneo, campechano y alegre de altísima calidad interpretativa. La batuta y el mérito de la dirección correspondió al Maestro Jesús Morín, verdadero talento creador de estas lides musicales de clara influencia del Maestro Abreu y su Sistema Nacional de Orquestas  y Coros Juveniles e Infantiles de Venzuela.  Solo nos queda felicitar a los músicos, haciendo una especial mención a los más pequeños y a las autoridades de las instituciones FOSEG, FOSIJEG Y FUDAMUSICALBOLIVAR por el esfuerzo mancomunado en pro de la excelencia musical en Venezuela. 

martes, 10 de julio de 2012

¿Aprender con Mozart?




LINDA D´AMBROSIO |  EL UNIVERSAL
martes 10 de julio de 2012  03:07 PM

En 1993 se publicaron en la revista Nature los resultados de un estudio acerca de los eventuales beneficios derivados de escuchar música de Mozart. Se trataba de una primera aproximación al asunto, pero resultaba muy comercial divulgar como hechos concluyentes lo que la investigación apenas parecía haber vislumbrado: la capacidad de resolver problemas espacio-temporales aumentaba cuando los individuos eran sometidos a breves audiciones de la sonata para dos pianos en re mayor k448 de Mozart.

La convicción de que era posible incrementar la inteligencia mediante la música desencadenó la producción y distribución de grabaciones y equipos, con el consiguiente movimiento de capital. La psicóloga Frances Rauscher, de la Universidad de California, autora de la investigación publicada en Nature, deploró que se usaran sus trabajos con propósitos comerciales, aclarando que no había evidencia científica de que escuchar algún tipo de música aumentara el nivel de inteligencia. ¿Existe realmente, entonces, el llamado Efecto Mozart?

Aunque estudios posteriores no han podido verificar que haya efectivamente una relación entre la música y el incremento de la inteligencia a corto plazo, sí parece haber una serie de bondades asociadas a Mozart y a la música barroca. Se ha comprobado una y otra vez, por ejemplo, que incide en la disminución tanto de la frecuencia de los ataques epilépticos en pacientes aquejados por esta dolencia, como de la duración e intensidad de cada episodio. Del mismo modo, composiciones de este autor se utilizan con éxito en el tratamiento del Alzheimer, de las afecciones vocales (reproducimos sólo los sonidos que somos capaces de escuchar) y de diversos trastornos emocionales. Alfred Tomatis, George Lozanov, Larry Dossey y Shinichi Suzuki destacan entre los apóstoles de la musicoterapia. Pero quizá quien más haya contribuido a popularizar el impacto de la música en el bienestar físico y psicológico es Don Campbell, músico, crítico musical y gerente de agrupaciones corales infantiles. Fue él quien acuñó la expresión "Efecto Mozart", que da también título a su libro (1997), en el que desvela los beneficios de la música en los niños desde la gestación y durante el parto.

Ya Tomatis  se había preguntado en su libro Pourquoi Mozart?, qué es lo que diferencia la música de este compositor de la de otros. El sonido viaja en ondas y se mide en frecuencias e intensidades. La frecuencia se mide en Herzios. La intensidad, en decibeles. Análisis computarizados, efectuados por Hughes y Fino en el año 2000 (The Mozart effect: distinctive aspects of the music--a clue to brain coding), lograron identificar las características físicas en las que radica el poder benéfico de la música de Mozart y de otros compositores cuyas obras surten el mismo tipo de efecto, a saber: una preeminencia de las notas G3 (196 Hz), C5 (523 Hz) y B5 (987 Hz) y una "periodicidad larga", es decir, ondas que se repiten en ciclos que varían de 10 a 60 segundos, según explica el doctor J.S. Jenkins en el Journal of the Royal Society of Medicine (abril de 2001).

Al parecer, la mejora en la capacidad de resolución de problemas espacio-temporales se debe a la estimulación que efectúa la música en ambos hemisferios cerebrales simultáneamente, ya que, como evidencia el tomógrafo, el ritmo y el tono tienden a procesarse en el lado izquierdo del cerebro, mientras que la melodía se procesa en el lado derecho.

En síntesis, la estructura de la música barroca  es capaz de ocasionar reacciones en el cerebro que, finalmente, funciona en base a impulsos eléctricos. Mozart induce la producción de ondas alfa, asociadas a un estado cerebral óptimo para el aprendizaje, por lo cual, si bien no hay evidencia de que su música pueda modificar el potencial de cada individuo, al menos sí consta que facilita un mejor aprovechamiento del mismo, al tiempo que se ha comprobado la eficaz utilización de sus composiciones  a nivel terapéutico.

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                             ¿Qué será lo que no puede hacer la música? Hasta a los animales llega su beneficioso efecto. La ciencia empieza  ahora a comprobar sus cualidades y beneficios, que se remontan desde el principio de la Creación. La música es un elemento natural y necesario para la vida. ¡Bendita sea la música!!!

domingo, 10 de junio de 2012

La orquesta multicultural de Iguazú en Concierto, otra maravilla en Cataratas



Más de 700 chicos del los cinco continentes participaron de la tercera edición de "Iguazú en concierto", el impresionante festival de orquestas infanto juveniles que cerró el sábado.
POR IVANNA SOTO -  CLARÍN Enviada especial a Iguazú


OCTAVA MARAVILLA. El epílogo de la tercera edición de Iguazú en Concierto, al pie de las Cataratas.


Tras una seguidilla de días nublados, el sábado salió el sol en Iguazú. No podía aguarse la fiesta de la inauguración oficial de Cataratas como una de las siete maravillas del mundo y mucho menos frustrarse el majestuoso epílogo de la tercera edición de Iguazú en concierto, con 700 chicos de todo el mundo tocando y cantando en el escenario del Parque Nacional. Con músicos de Argentina, Paraguay, Brasil, Trinidad y Tobago, Ecuador, Estados Unidos, Francia, Rusia, Angola, China, Corea y Australia, en ese marco paradisíaco, la belleza de Cataratas fue también musical.
No es casualidad que la temática del gran concierto final del festival se haya inspirado en clásicos cinematográficos, ya que el padrino de esta edición fue nada menos que Gustavo Santaolalla, dos veces ganador del premio Oscar por su labor de compositor musical. "La música se maneja con melodías, ritmos y sonidos, y la vida en general también se maneja así", dijo Santaolalla. Así, mientras caía noche sobre la explanada del Hotel Sheraton, al ritmo de las cataratas se sumó un repertorio de películas: desde Fantasía, Perfume de mujer, El padrino, La pantera rosa, Titanic,Diarios de motocicleta -"De Ushuaia a la Quiaca", con Santaolalla como solista- yPiratas del Caribe, entre otras. Todo luego de cinco noches ininterrumpidas de conciertos en anfiteatros y hoteles, con entrada libre y gratuita, hasta llegar al magnífico concierto desplegado sobre la tierra colorada frente a la nueva séptima maravilla del mundo.
Para la selección, Andrea Merenzon, directora artística del festival, escuchó orquestas, coros y solistas en vivo y en directo, y muchos otros vía Youtube. Y el resultado fue espectacular. "Todos tienen que tener muy buen nivel y algún toque atractivo que tenga que ver con la multiculturalidad que enriquezca el festival", explicó. Una vuelta de tuerca respecto del año pasado hacia una selección multiracial. Así, aclaró, este festival no es de orquesta infanto-juvenil, sino una mezcla con un festival de world music, ya que el objetivo es mostrar a través de los niños las músicas de diferentes regiones.
"La música es una herramienta de contención más allá de las condiciones sociales de los chicos", aseguró Merenzon, integrante de la orquesta Filarmónica del Teatro Colón de Buenos Aires desde 1987, que colabora con distintos proyectos sociales de inclusión desde la música. De ahí que sean muchas las orquestas gestadas con fines sociales. Entre ellas se destaca la Orquesta Nacional Infantil del Sistema de Orquestas Infanto Juveniles de Argentina (SOIJAr), que promueve el sistema de creación de orquestas como herramienta de educación y promoción sociocultural en distintas provincias del país, inspirado en el modelo venezolano gestado por José Abreu hace tres décadas. "Ya es parte de mi vida y es lo que voy a ser en el futuro" dijo Iván Gutiérrez, que toca la viola en la Orquesta Juvenil de Jujuy, parte del SOIJAr.
También se lucieron los Grillitos Sinfónicos, orquesta anfitriona creada en 2003 en Posadas como iniciativa de un grupo de padres que quería que sus hijos tocaran el violín. Hoy son 250 chicos los que integran la orquesta y al festival vinieron los de la juvenil, con chicos de entre 9 y 18 años. "La música es un lenguaje universal. Te hace sentir emociones que otras cosas no te hacen sentir", explicó Mauro Manuel Alvarenga, de 18 años, que toca hace cinco años como contrabajista.
Otro grupo destacado fue el seleccionado de 45 jóvenes de entre 10 y 18 años representantes de la Orquestra de Cordas Instituto Grupo Pão de Açúcar, surgido de la compañía de supermercados que por el '99 preguntó a sus trabajadores qué les gustaría que hicieran sus hijos. La respuesta unánime fue "música". De modo que consiguieron profesores que enseñaran a mucha gente junta y dieron con el método Jaffé, creado por el violinista Alberto Jaffé. Ya existía el método Suzuki, para grupos pequeños y un instrumento, pero Jaffé soñaba con una orquesta que tocara junta desde la primera nota. Así fue cómo empezó a experimentar allá por 1974, creó su propio método y funcionó. Durante dos años se enseña el instrumento en un grupo de 45 chicos, que no se lo llevan a su casa ni toman clases particulares. Van a clases dos veces por semana y dos veces más cuando forman parte de la orquesta. Así lo contó la heredera Renata Jaffé, directora artística de la orquesta, que perpetúa el método en su tercera generación. Daniel Misiuk, director de la orquesta, es su marido, y juntos tienen un hijo, Leonardo Jaffé, de 14 años, invitado como solista para tocar el violín.
"La música es muy importante para mí. Me da muchas cosas en la vida y soy más sensible con las personas", contó Esmael Da Costa, un angolense de 15 años que toca el violín. Resulta que este chico es parte de la Kaposoka Orquestra Sinfónica, integrada por chicos muy pobres. La iniciativa en este caso es estatal. De lunes a sábados les dan alimentación, vestuario y educación sostenida y el domingo vuelven a vestirse con su ropa, duermen en el lugar donde viven y comen o no comen dependiendo de las condiciones familiares. "Es una vuelta a la realidad y también una forma de que los chicos comprendan que con el estudio van a tener una mejor calidad de vida", explicó Merenzon.
De Rusia explotó el S.W.I.M. Jazz Quartet, integrado por cuatro estudiantes de la Escuela de Jazz "Kim Nazaretov" para menores de 15 años, única en Europa. Sergey, Wlad, Ilya y Mikhail, de 13 y 14 años, llevan tocando juntos más de seis años. "La música es todo para mí", cuenta Ilya, que compró a un público de más de tres mil personas en el concierto al aire libre que se llevó a cabo en el anfiteatro local con su virtuosismo en la batería, teclado y trompeta que sobrepasa las definiciones. (Ver video)
Además de orquestas, el Festival contó con la participación de coros y solistas. De Argentina, se destacaron los rosarinos Guido Gavazza, de 13 años, un virtuoso del bandoneón, y Manuel Martínez, de 14, un pianista especializado en teclado en pos de ir hacia géneros como el jazz y el tango. El sábado tocaron juntos el clásico argentino "Por una cabeza" y "La Bamba". Cuenta la anécdota que cuando Manuel estaba en el jardín de infantes tenía la fama de hacer mucho ruido, pero lo hacía con ritmo. Por eso lo mandaron a estudiar música y eligió el piano porque estaba en la casa de su abuela. Por su parte, Guido no recuerda cuándo fue la primera vez que escuchó un bandoneón, pero tiene la certeza de que quedó compenetrado. Así fue cómo ambos empezaron a estudiar a los cinco años, tocan juntos desde hace tres y es el segundo año que participan del Festival. También fue impactante el desempeño del australiano Oscar Han, de sólo 11 años, ganador del Iguazú en Concierto Audition. Premiado en cada concurso que se presentó, toca el violín como los dioses y se lució con el clásico del compositor italiano Nino Rota para El Padrino. Otra niña prodigio es Yeon-Su Nam, de 13 años, que toca el oboe desde los 9 y emocionó al público con "El oboe de Gabriel", compuesta por Ennio Morricone para La misión, filmada en el mismo espectacular escenario.
Así, con sus remeras inspiradas en la flora y fauna de la selva misionera, diseñadas por los Hermanos Estebecorena, el colorido muticultural fue impactante. "Acá conocés a un montón de gente de otro lado", contó Gabriel Di Paolo, del Coro Canto Libre, de Santa Fe, mientras tocaba la guitarra con un grupo de franceses. "No sé nada del idioma, pero nos entendemos a través de la música", dijo. Un lenguaje universal.
Los chicos tocaban, hablaban y se sonreían. Se comunicaban con la mirada, con los instrumentos, con la pasión compartida. "La música es un medio de comunicación", aseguró Alice Ratsimba, que toca el piano en la orquesta Petites Mains Symphoniques, de Francia. "Es una forma universal de expresión, independientemente del idioma que hables", dijo Spencer White, de 16 años, del Texas Boy's Choir, reconocido por Igor Stravinsky como el mejor coro de niños del mundo. "Cuando toco mi instrumento, me siento feliz", añadió con una sonrisa Chen Xin, que toca el violín chino y antes de escribir su nombre de esta forma lo hizo en ideogramas chinos sobre el papel, para poder traducirlo. Con los demás chicos no fue necesario, con su violín les contó todo lo que hacía falta.
Este desfile de virtuosismo cerró oficialmente con "La Bamba", dirigida por Merenzon. Pero la música no cesó hasta mucho tiempo después cuando, ya de noche, los chicos seguían tocando y cantando ya lejos de las partituras, en conjunto y por grupos, contagiando toda su alegría, talento y pasión. La viva imagen del arte por el arte.

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                                       La música es la herramienta más adecuada para lograr la integración. Es además inspiradora de todo lo necesario para compartir y alcanzar la armonía entre los hombres. Este concierto es una prueba de ello. Sin duda, el futuro acaba de comenzar con este presente maravilloso. ¡Viva la música!  ¡Viva la amistad!