la musica es el arte que más se identifica con DIOS.

BLOG de Juan Yáñez dedicado a la música. Para entendernos mejor, hablemos musicalmente...

miércoles, 25 de febrero de 2015

La sordera de Beethoven


El director de orquesta hizo un último ademán mientras sonaban los acordes finales de la majestuosa Coral, la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, interpretada por vez primera. El público que llenaba el teatro vienés Kärntnertor aquella noche de mayo de 1824 se puso en pie para aclamar la obra con una calurosa ovación. Daban patadas en el suelo, aplaudían y gritaban ?¡Bravo!?. Pero Beethoven, de espaldas al público junto al director, no oía las aclamaciones. Uno de los solistas le tiró de la manga de la levita negra y le hizo darse la vuelta para que viera lo que no podía oír.

El silencio le fue envolviendo

A los 27 años, en 1798, Beethoven advirtió que de tanto en tanto tenía dificultades para oír. Dos años más tarde visitó por primera vez al médico por ese motivo. En 1802, seguía perdiendo gradualmente la facultad de oír y ya temía quedarse total e irremediablemente sordo. En una carta llena de angustia dirigida a sus dos hermanos se refiere incluso a la posibilidad de suicidarse: ?No podría forzarme a decir a los demás: hablad más alto, gritad, porque estoy sordo... la humillación cuando alguien oyera una flauta... y yo no oyese nada?.

Durante los siguientes años, a pesar de su dolencia, el gran músico prosiguió tocando el piano como solista y componiendo obras de una profundidad y una fuerza sin precedentes. Compuso las magníficas sinfonías 3ª y 6ª, la Heroica (1804) y la Pastoral (1808), así como las 4ª y la 5ª, cuando ya oía muy mal. En 1820 se había quedado totalmente sordo y, aunque dejó de actuar en público, se negó a abandonar la composición. En una carta dirigida a su amigo de la infancia Franz Wegeler, afirmaba con dramatismo: ?Agarraré al destino por el cuello y lo desfiaré?.


Bethooven adquirió la costumbre de dar largos paseos por la pintoresca campiña que rodeaba Viena, tomando notas de los temas musicales y las melodías que oía en su interior con tanta claridad como antes de volverse sordo. Después, laboriosamente, transformaba sus anotaciones en composiciones acabadas. En sus últimos años, cuando ya estaba sumido por completo en el silencio ?murió a los 56, en marzo de 1827? compuso algunas de sus mejores obras, incluidos sus cinco últimos cuartetos de cuerda, la Missa Solemnis y la 9ª Sinfonía.
(Selecciones del Readers Digest)

lunes, 17 de noviembre de 2014

El Sistema de Orquestas DOS TEXTOS Y VARIAS CONSIDERACIONES


Alicia Freilich

Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles
El maestro Geoff Baker escribió “El Sistema: ¿un modelo de tiranía?” en The Guardian.

La música es un elemento básico de nuestra carta natal. El latido cardíaco materno es ritmo nutricional en calor a oscuras mientras la melodía primaria es quejido ante un cambio súbito y frío que encandila y atemoriza. Antes de ver, oír y tocar con claridad, llegamos con percusión y sonido en la sangre.

 Cosa bien sabida y por eso nos atañe, nos  gusta o disgusta lo que algunos músicos profesionales hacen o deshacen con ese don bendito. Pueden convertirlo en bálsamo y salvación o veneno y puñal. 

El viejo dilema entre corazón y razón, arte y ética, aplicado al ejercicio musical revive ahora con dos sucesos simultáneos. El primero, la aparición del valioso y precioso libro Pioneros (editorial Articruz, Caracas, 2014) —con fotografías de Antonio Huizi, textos de Alejandro Blanco Uribe y María Gabriela Méndez— que describe los inicios del exitoso Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela, hace cuarenta años, durante la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez. 

El otro, un polémico resumen publicado por el londinense  The Guardian (noviembre 11) titulado “El Sistema: ¿un modelo de tiranía?”, que resume el libro del profesor Geoff Baker, académico del Departamento de Música en la Universidad Royal Holloway de Londres. 

Su obra, El Sistema: orquestando a la juventud venezolana (Oxford University Press, New York, a presentarse el próximo 28) cuestiona los métodos pedagógicos y propagandísticos que califica de instrumento radicalmente autocráticos en la dirección absoluta ejercida por su fundador, el maestro José Antonio Abreu.


A su vez, Dietrich Paredes, director de la Sinfónica Juvenil de Caracas, en plena gira europea defiende esa gestión declarando que en un lote de nuevas orquestas sistemáticas “viene una generación realmente avasallante”. Quizá por esa misma formación estrictamente tecnificada y poco humanística, el joven músico  no sabe por qué no se lo enseñaron, que avasallante es sinónimo de opresivo, dominante y subyugador.


Los millares de niños y adolescentes rescatados de la pobreza fìsica marginal y de la delincuencia han sido y son el gran logro inmediato de esta institución —ya modelo mundial— sostenida millonariamente por el Estado militarista venezolano.

 Pero sí ha llegado el momento de preguntar a viva voz si es correcto y lìcito usarlos al estilo chavista en orquestas de su sistema fascio-populista para lucirlos como producto revolucionario ante sus invitados foráneos y muestra ideal de cultura socializada. Uso que sus herederos prolongan ahora como enviados diplomáticos para ocultar la verdadera situación de la mayoritaria  juventud venezolana, sometida a un régimen de pedagogía comunista que promueve el culto personalista en su ideología de calle y escuelas a todo nivel. 

Los beneficiados forman una insensible, paralela y privilegiada masa de ejecutantes aptos para transmitir impecable música pero totalmente indiferentes al entorno, autómatas de precisión instrumental pero carentes de conocimientos humanísticos, orquestas que se han convertido en un pilar sólido del sistema dictatorial, capaces de ofrecer notas perfectas en medio de balaceras oficialistas, en las que se patea, tortura y masacra sin piedad a estudiantes que no quieren ser el rebaño de los sanguinarios delincuentes en el poder. Los orquestados  trajes de  bandera nacional, a fuerza de favores estatales, se transforman  en sordas, mudas y ciegas víctimas robotizadas.


Quienes aman la música con vocación libertaria todavía pueden marcar la diferencia dedicando unas palabras previas en cada uno de sus eventos a los mártires y presos políticos de este régimen. Sería un gesto humanitario y de activa  justicia.

domingo, 27 de julio de 2014

LOS VIRTUOSOS DE LA MUSICA CLASICA La cumbre

Martha Argerich

25 JUL 2014 | 08:16 CLARIN

                     El Teatro Colón vivirá, el mes próximo, uno de los mayores acontecimientos de su historia: la presentación conjunta de Martha Argerich (en su retorno después de casi una década) y Daniel Barenboim. En una de las funciones harán piano a dos manos.
Son de la misma generación, han pasado los 70 de edad y están en la plenitud. Se trata de los dos más notables exponentes de la música clásica jamás surgidos de nuestro país y que el mundo entero ha reconocido: Martha Argerich, Daniel Barenboim.

Ambos, además, dejaron el país desde muy chicos, buscando su perfeccionamiento musical. Argerich era apenas una niña de doce años cuando pudo ir a estudiar con su admirado Gulda en Austria en 1955. Después vendría su consagración en los más importantes concursos de piano. Y también, algunos períodos “tormentosos”, de alejamiento del piano.

Barenboim ha descollado como pianista y director. Y, sobre todo, como un relevante humanista. Vivió en Israel -donde también su interpretación de Wagner provocó polémicas- pero desde hace largo tiempo lo hace en Alemania, donde está al frente de la Opera Estatal de Berlín. También condujo las más importantes formaciones del mundo musical, incluyendo el Teatro Alla Scala, en Milán. Y junto al intelectual palestino Edward Said le dieron forma a un maravilloso proyecto por la paz y la hermandad, la Orquesta West-Eastern Divan, buscando el acercamiento entre los pueblos árabes e israelíes.

Barenboim, en los últimos tiempos, nos ha visitado con mayor frecuencia y nos deleitó con sus conciertos. Recordamos, por ejemplo, su “maratón” de ejecución de todas las sonatas de Beethoven... Siempre admirado, siempre aclamado.

Argerich volvió por última vez hace diez años, cuando comenzó a frustrarse -por nuestros propios problemas organizativos- la continuidad del festival que ella misma auspiciaba.

Pero ahora, gestiones oficiales permiten este reencuentro: dos grandes que estarán juntos.

Entrevistado hace pocos días por Clarín, Barenboim recordó que habían tocado juntos en París (1980) y en Berlín (1996). Recién volvieron a hacerlo en septiembre pasado en la capital alemana. “Tocar junto a Martha Argerich es una de las cosas más placentersa de la vida. Los últimos conciertos en Berlín fueron increíbles”, comentó el maestro.

Barenboim prepara otro “maratón” en la sala del Teatro Colón ya que, además de lsa tres funciones con la Orquesta West-Eastern Divan, dirigirá la versión en concierto de “Tristán e Isolda” (Wagner) para la temporada lírica y hará dos funciones para el Mozarteum.


Y uno de los conciertos con Argerich -el sábado 9 de agosto- representará toda una innovación: allí estará también Les Luthiers, con su genio, su toque sutil... ¿su improvisación? “Fue una idea de mi mujer”, reveló Barenboim. Elena Bashkirova, la esposa del maestro, es una gran pianista rusa y hace pocas semanas tocó en el Colón para el Mozarteum con el Jerusalem Festival Ensamble.


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Cumbre del piano: Barenboim y Argerich tocaron a cuatro manos en Berlín



BERLIN (dpa).- Daniel Barenboim y Martha Argerich, dos leyendas vivas de la música clásica, se sentaron hoy juntos al piano para ofrecer un inusual concierto a cuatro manos ovacionado de pie por el público de Berlín.
La mítica sala de la Filarmónica de la capital alemana vibró con los dos pianistas interpretando obras de Mozart, Schubert y Stravinsky, el mismo programa que ofrecerán el 5 de agosto en el Teatro Colón de Buenos Aires.
Los continuos gestos de cariño y complicidad entre ambos dejaron claro que el concierto no fue sólo una de las cumbres musicales del año, sino también un motivo de alegría personal para dos artistas amigos desde hace más de 50 años.


Argerich, considerada una de las mejores pianistas de la historia, y Barenboim, director de la Òpera Estatal de Berlín y uno de los grandes orgullos musicales de la ciudad, ya habían actuado juntos el año pasado también en la "Philharmonie", aunque entonces con Barenboim en su rol de director.
El concierto de hoy fue el primero desde los años 80 que volvió a sentar a ambos al mismo piano. "La quiero y la admiro desde que tengo siete años", dijo Barenboim hace pocos días sobre su reencuentro con Argerich.

El concierto fue uno de los puntos fuertes del Festival de Pascua que organiza la Staatsoper de Barenboim. Argerich volverá a participar en la edición del año que viene, aunque esta vez Barenboim volverá a acompañarla desde el púlpito de director de orquesta

domingo, 20 de abril de 2014

Shen Yun cierra su gira mundial en Buenos Aires



Buenos Aires, 5 de abril (Télam).  

                             La principal compañía internacional de danza oriental, Shen Yun, volverá a Buenos Aires para presentar, en mayo, un espectáculo en el que conviven la música clásica occidental y la tradición estética de la cultura china.

La compañía, que ya estuvo en Buenos Aires en diciembre de 2012, clausurará su gira mundial 2014 con funciones el 6, 7 y 8 de mayo en el teatro Opera, en Avenida Corrientes 860.

El espectáculo coreográfico y audiovisual, con más de cien artistas en escena, atravesará leyendas, mitos y héroes de la literatura clásica oriental.


La compañía Shen Yun fue creada en 2006, en Nueva York, y su misión declarada es "heredar y mantener la verdadera cultura ortodoxa semidivina de China".


lunes, 17 de marzo de 2014

Protestan en concierto de Dudamel y Misión de Cuba ante ONU en Nueva York

Concentración en West New York, el domingo en la tarde (René Ríos)

Este fin de semana se realizaron cuatro concentraciones en Manhattan y West New York en apoyo a la lucha estudiantil en Venezuela, condenando la represión gubernamental.

ANDRÉS CORREA GUATARASMA |  EL UNIVERSAL
domingo 16 de marzo de 2014  07:45 PM


Nueva York.- Un grupo de venezolanos y exilados cubanos protestó la fría tarde del domingo a las puertas del Avery Fisher Hall, en la antesala del concierto dirigido por Gustavo Dudamel, con la intención de sensibilizar a los asistentes sobre "la indiferencia y el doble discurso" del músico larense hacia las denunciadas violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno de Nicolás Maduro.

Esa concentración fue una de las cuatro realizadas por el mismo motivo el sábado y domingo en diversos puntos de Nueva York y la vecina New Jersey, en lo que ha sido el fin de semana más activo de la comunidad venezolana en la ciudad desde que comenzaron las protestas estudiantiles el mes pasado en el país.

El sábado al mediodía, cubanos y venezolanos protestaron "la injerencia de los Castro" reuniéndose frente a la Misión de Cuba ante la ONU, en Manhattan. Horas después los activistas atendieron el llamado de jornada mundial lanzado por "Un mundo sin mordaza" y formaron el símbolo de la paz en Times Square.

El domingo hubo jornadas paralelas en Nueva York y New Jersey, aprovechando el concierto de la Sinfónica de Los Ángeles, dirigida por Dudamel, a quien muchos identifican como aliado del gobierno de Maduro. "No sólo él ha sido indiferente a la dictadura y realizó un concierto en Venezuela mientras los estudiantes eran masacrados el pasado 12 de febrero. Sino además, Dudamel dirige una orquesta en Los Ángeles, pero al mismo tiempo es aliado de un gobierno que despotrica de Estados Unidos", comentó el activista Robert González.

La idea de esta actividad era "sensibilizar respetuosamente a los asistentes al concierto sobre las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, donde a la gente le disparan y torturan por protestar ante la violencia y la escasez de comida y medicinas. Todas las armas las tiene el gobierno. Nuestro apoyo a los estudiantes debe ser incondicional", agregó Aminta De Lara.

Al mismo tiempo, al otro lado del río Hudson, un grupo protestaba en el Boulevard East de la localidad West New York, en el estado New Jersey. Allí el alcalde y vice alcalde Félix Roque y Silvio Acosta, ambos de origen cubano, estuvieron presentes junto a miembros de su gabinete.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Gran Concierto por la Paz en San Juan de los Morros

El maestro Jesús Morín ante la Orquesta Sinfónica del Estado Guárico

Juan Yáñez

                                 Brilló nuevamente la MÚSICA -así con mayúsculas- , la más excelsa diva de la Creación, en nuestra capital guariqueña: San Juan de los Morros; el pasado 15 de diciembre del 2013 y tuvo como escenario el Centro Cultural Simón Bolívar, con una obra de hondo significado espiritual y religioso: La Sinfonía n.º 2 en do menor del compositor austríaco Gustav Mahler.

La composición es conocida  como Auferstehung (Resurrección en alemán), y que corresponde a una  musicalización de la oda del mismo nombre, escrita por Klopstock, el poeta lírico germano, que fuera compuesta entre1888 y 1894 y tiene un final coral, a semejanza de la Novena Sinfonía de Beethoven.

La interpretación fue una muestra más de la calidad la música académica venezolana y se distinguieron los prestigiosos músicos de tres instituciones  de nuestro estado: La Orquesta Sinfónica del Estado Guárico, la Orquesta Sinfónica de la Juventud Guariqueña “Antonio Estevez” y el Coro Sinfónico Juvenil del Estado Guárico.
Además intervinieron como invitadas especiales, dos distinguidas damas, eximias cantantes líricas del Sistema, que nos emocionaron con unas voces de una calidad exquisita,  las señoras Marilyn Angélica Vitoria Peláez, (contralto) y Zaireth Margarita Pérez Huérfano, (mezzo soprano). Todo ello bajo la inmejorable dirección orquestal del maestro Jesús Morín.

La obra:

La sinfonía nº 2 de Mahler es una composición de compleja ejecución, compuesta para una gran orquesta sinfónica, un coro mixto, dos solistas femeninos y un conjunto fuera de escena de metales y percusión. (Así fue presentada en esta oportunidad). Consta de 5 movimientos: el primero representa un funeral donde surge la duda: "¿Hay vida después de la muerte?"; el segundo es una alegoría a los tiempos felices que se han vivido; el tercero representa la pérdida de la fe y la consideración de la vida terrenal como un absurdo; el cuarto se ocupa  del renacimiento de la fe y la vigencia de Dios y el quinto el reconocimiento absoluto de la vida después de la muerte, lo que da nombre a la obra: La Resurrección.

Una inolvidable tarde-noche dominical, en que se disfrutó de una excelente música, en la que asistió mucho público, pródiga en emociones, largos y merecidos  aplausos. También se entregaron reconocimientos a los miembros de las orquestas y coro, por el Día del Músico, entre ellos, a la incansable pionera de la formación del Coro Sinfónico del estado Guárico, la Maestra María Contreras y otros relevantes miembros del mismo.

Necesario es destacar la feliz iniciativa del título del concierto. A propósito de ello, reconocer el oportuno contenido de las precisas y conciliadoras palabras del Maestro Jesús Morín al finalizar el concierto, refiriéndose a  su perspectiva, que se fundamenta en la música y se proyecta más allá, hasta alcanzar una paz social estable, en pro del entendimiento tácito entre distintos grupos, clases o estamentos sociales o políticos  para el logro de una Venezuela unida y sin fracturas.


También fue homenajeada la profesora Elisa Pineda de Belisario quien fuera la presidente de la Fundación Orquesta del Estado Guárico, más recordada  y querida. Ya para finalizar no nos queda más que ratificar que sin lugar a dudas fue uno de los conciertos, mejores logrados del año 2013, más reveladores del esfuerzo mancomunado del Sistema creado por el maestro Abreu, de reconocida excelencia en la música sinfónica del mundo entero y exquisitamente mostrado en esta oportunidad, donde se hizo una vez más, evidente la perseverancia, la constancia, el tesón, unido todo ello al infaltable talento de los músicos de nuestro estado.

sábado, 12 de octubre de 2013

¡Sanjuaneros...!: La mejor música la tenemos aquí...



Juan Yáñez

                                  La noche de ayer, el viernes 11 de octubre de 2013, nos deleitamos, una vez más, de un concierto de excelente ejecución, tal como nos tiene acostumbrados nuestras orquestas sinfónicas.
 Lucieron los integrantes de la mayor, la que conocemos, como la del  Estado Guárico, como la Juvenil, quienes al unísono se presentaron en el Centro Cultural Simón Bolívar de  San Juan de los Morros.

La programación, exigente y estupendamente ejecutada por unos incansables músicos, plenos de virtuosismo y entusiasmo que dieron todo de sí y mostraron como se hace música de primer nivel en una pequeña ciudad, que envidiaría a otras de mayor importancia y tradición musical. Decimos esto con el mayor orgullo y a la vez con la humildad más sincera, porque merecen nuestros músicos el reconocimiento y el aliento por su dedicación y talento.

Se dio comienzo con uno de los más hermosos conciertos para violín que se han escrito: El Concierto para Violín Nº 1 de Max Bruch, el romántico compositor alemán, quién estrenara esta obra en 1866. En esta oportunidad la batuta del maestro Hugo Carrio, impecable y apasionadamente supo trasmitir a sus músicos el sentimiento que la pieza posee. Aunado a ello, la magistral ejecución del solista invitado, dueño de un depurado dominio del violín,  que nos dejó maravillados,  el Lic. Felipe Rodríguez, un llanero de Calabozo, quien comenzara  en la Orquesta Sinfónica  Infantil y Juvenil “Antonio Estévez” en su ciudad natal y posteriormente completara su formación con otros reconocidos maestros venezolanos y del exterior. Actualmente integra la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela con la que se ha presentado en gran número de países del mundo.

Se finalizó la velada con la  4ta. Sinfonía de Tchaikovski, obra de difícil factura, con una ejecución inmejorable, fruto del tesón y esfuerzo del maestro Carrio y sus jóvenes músicos, que fuera largamente ovacionada, a pesar de tantas butacas vacías en esa excelente sala. Pensamos que todos aquellos que aquí vivimos, que aquí trabajamos,  que aquí pasa nuestra vida con sus inevitables “bemoles” y también sus bienvenidos  “sostenidos”, tenemos moralmente un ineludible deber: No ser indiferentes, menos aún indolentes  y despreocupados ante esta manifestación cultural tan admirable, la más importante de nuestro estado, que además tiene su sede principal  en nuestra ciudad.

Correcto será aunar voluntades, organizarnos,  informar con la mayor perseverancia posible, para dar a conocer y también despertar en todos los sanjuaneros el interés por la música académica y lograr una apropiada asistencia a los conciertos, que dicho sea de paso son absolutamente gratuitos.